“Gracias a nuestra política basada en la razón, la sabiduría y la justicia, mantuvimos a nuestro país al margen del conflicto”, declaró el mandatario, quien aseguró que su Gobierno no cedió ante lo que calificó de provocaciones israelíes destinadas a extender la inestabilidad en la región.
Erdogan consideró la confrontación con Irán como uno de los episodios más peligrosos desde la Segunda Guerra Mundial y afirmó que Israel no tolera “ni la más mínima posibilidad de paz”.
Según el jefe de Estado, en Israel existen grupos que compiten en posiciones cada vez más radicales y que consideran que su seguridad depende de desestabilizar a los países vecinos.
“Han convertido el terrorismo y la ocupación en una política de Estado”, denunció Erdogan, al referirse a esas fuerzas, a las que acusó de trabajar durante los últimos días para frustrar el acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán.
El presidente turco insistió en que la paz y la estabilidad regionales terminarán imponiéndose pese a las provocaciones y aseguró que Türkiye continuará respaldando cualquier iniciativa que contribuya a una solución duradera de la crisis iraní.
Washington y Teherán firmaron el 18 de junio un memorando de entendimiento y comenzaron posteriormente negociaciones en Suiza con el propósito de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto iniciado el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán.
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