“Jugaron con el corazón, con el alma y con orgullo. Hoy nuestra selección nos regaló una alegría inolvidable y demostró que nunca debemos dejar de creer en México”, expresó anoche la jefa del Ejecutivo en un mensaje publicado a través de su cuenta de la red social X.
“Gracias por defender nuestros colores con pasión y por hacer que todo un país celebre unido. ¡Que siga sonando fuerte el grito de gol! ¡Viva México!”, agregó.
Junto a varios aficionados, la dignataria disfrutó del choque en el emblemático estadio Azteca, desde el Parque Tezozomoc, en Azcapotzalco, donde se encuentra instalada una de las tantas pantallas gigantes en la ciudad para transmitir los juegos de manera gratuita.
Ni la lluvia pertinaz, ni las amenazas de tormenta impidieron que cientos de miles de mexicanos celebraran a una sola voz, dentro y fuera del Coloso de Santa Úrsula, las anotaciones de Julián Quiñones al minuto 22 y de Raúl Jiménez al 31 para cortar 40 años sin triunfos en esta fase del torneo.
Desde espacios como la avenida Paseo de la Reforma, la más importante de la urbe, y especialmente en el monumento al Ángel de la Independencia, sobre esa misma arteria, emergieron uno tras otro los gritos de “¡México!”, acompañados de un persistente sonido de cornetas.
El equipo consiguió su primer triunfo 2-0 frente a Sudáfrica en el partido inaugural del 11 de junio, el segundo 1-0 ante Corea del Sur el día 18 y el tercero 3-0 contra República Checa el 24, para cerrar por primera vez de manera perfecta la fase de grupos en la máxima cita del balompié.
La presente edición de la Copa está organizada por 16 ciudades en América del Norte: tres en México (esta capital, Guadalajara y Monterrey), 11 en Estados Unidos y dos en Canadá.
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