Los bomberos intentaron aplacar al menos dos focos de incendios, que ya arrasaron con 200 hectáreas forestales, en los sectores de Rognac y Lançon-Provence, en la periferia norte de Marsella, destacó el canal de televisión BFMTV.
Otro nuevo siniestro en áreas boscosas azota en las últimas horas la región de Fréjus, donde unos 300 bomberos luchan contra las llamas con apoyo de tres aviones Canadier y cuatro helicópteros especializados en esa labor, indicó el canal BFMTV.
Además, un total de dos mil 200 personas debieron ser evacuadas como medida preventiva en seis localidades diferentes en el sur francés, mientras que las escuelas quedaron cerradas.
Las autoridades galas consideraron como zonas de emergencia al menos seis regiones del sur, entre ellas Hérault, Aude, Bouches-du-Rhône y Pyrénées-Orientales, donde unos 800 bomberos también luchan por sofocar las llamas en medio del fuerte calor.
En la reunión en Marsella, Lecornu anunció que buscaría aplicar medidas preventivas en vísperas de una nueva ola de calor que afectará la mayoría de ese país a partir de este viernes, de acuerdo con el servicio Méteo France.
Sin embargo, la expansión de los incendios en el sur galo plantea una agenda más cargada para el ejecutivo, objeto de fuertes críticas por la oposición por supuestos fallos al afrontar la canícula que afectó en junio a Francia.
A diferencia de esta tercera ola de calor en este verano, esta vez los incendios forestales se convierten en causa de mayores destrozos y amenazas para los habitantes de las zonas afectadas.
Por el momento, no se reporta ninguna víctima fatal, pues las autoridades de las regiones sureñas realizaron a tiempo operaciones de evacuación de la población, señaló BMTV.
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