La campaña nacional fue organizada en ocasión de celebrarse el Día Internacional del Donante de Sangre, instaurado por la ONU.
El ministerio no puede estar más orgulloso y caracterizó el hecho como “un esfuerzo de Egipto para promover las donaciones voluntarias de sangre y fortalecer la reserva estratégica nacional segura de sangre y derivados».
Añade que “la campaña puede contribuir a salvar vidas de pacientes que necesiten el vital fluido, fortalece el sistema nacional de salud (y) elogió la vasta participación de la ciudadanía que refleja la creciente concientización de que las donaciones son un hecho humanitario que salva vidas”.
La cifra de donantes registrados en todo el país en las 12 horas fue de 15 mil, certificada por el MdS y aceptada por el famoso libro. Un río de sangre, no tan caudaloso como el Nilo, padre de la milenaria civilización egipcia, pero permitirá que, con el paso del tiempo, miles de personas puedan descubrir que tienen hermanos de sangre a los que no conocen, pero les están agradecidos por salvarles la vida. kmg/msl













