La aclaración desmiente alegaciones y especulaciones en las redes sociales según las cuales existen fricciones entre El Cairo y estados de la Península Arábiga y Jordania por razones que sus autores no sustancian.
Sostenemos intensas consultas con partes árabes e internacionales sobre los preparativos para el futuro del paisaje de la región, subrayó el canciller, quien advirtió contra lo que calificó de “reportes engañosos”.
La postura de Egipto está guiada por firmes principios: rechazar los ataques, entre ellos a países árabes, trabajar por la desescalada del conflicto y preservar la estabilidad regional (pues) “el Medio Oriente está al borde de la explosión”.
Asimismo, informó que el presidente egipcio, Abdel Fattah El Sisi, sostuvo una conversación con su homólogo iraní y al presente mantiene contactos con los líderes de Jordania, Arabia Saudita, Kuwait y Bahrein y que en medio de la crisis los canales diplomáticos permanecen activos.
Desde el primer momento, Egipto condenó “cualquier ataque dirigido a las naciones árabes hermanas”.
Informó en la reunión con editores de diarios y comentaristas diplomáticos nacionales que su país coordinó con Jordania y los Estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo y laboró en foros internacionales para mitigar el impacto de la escalada.
Enfatizó la importancia de la libertad de navegación por el canal de Suez y los estrechos de Bab el Mandeb y Ormuz y alertó que cualquier perturbación en esas vías fluviales podría tener consecuencias económicas globales.
Los dos objetivos principales de su país son “asegurar un alto inmediato a los ataques contra países aliados y contener la escalada para evitar un conflicto regional más amplio», afirmó el titular.
Concluyó con una exhortación a los asistentes y a la ciudadanía a remitirse a las fuentes oficiales para obtener una información veraz.
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