En suelo brasileño los sudamericanos lograron avanzar a cuartos de final guiados por James Rodríguez, que hoy es su capitán y motor impulsor.
La actuación colombiana hasta ahora puede catalogarse de muy buena, solventando sus encuentros más complicados como el de Portugal, y ante los helvéticos saben que pueden avanzar.
Los europeos también han vivido los cuartos de final, pero lo más cerca fue en 1954, así que prácticamente no vale, porque ninguno de sus futbolistas ni siquiera había nacido.
No obstante, son un elenco muy competitivo y bien trabajado, así que la victoria caerá en el bando que mejor haga las cosas sobre el terreno.
El otro cruce del día será entre Argentina y Egipto, con amplio favoritismo para la escuadra albiceleste, pero ya Cabo Verde les demostró que la confianza puede ser su peor enemigo.
Los egipcios lo han hecho bien hasta el momento, pero el nivel de exigencia de los actuales campeones del orbe todavía no lo han visto.
Será otro partido para ver hasta donde el incombustible Lionel Messi puede llevar los límites de lo humano, porque prácticamente todo lo que haga es récord.
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