El ciclo abrirá el próximo 5 de octubre con el arribo del Silver Wind a la Terminal Pacífico, y finalizará el 15 de abril del año venidero, cuando zarpará el Roald Amundsen.
Juan Marcos Mancilla, gerente de Logística de Puerto, comentó que la reunión de planificación de recaladas para la temporada fue muy importante, pues contó con la participación de todos los agentes vinculados con esa actividad.
Autoridades públicas, encargados de coordinar con los diferentes barcos, jefes de terminales y los responsables del recorrido de los pasajeros en la ciudad estuvieron allí, precisó.
Entre las principales novedades figura el debut en aguas chilenas de cuatro naves de reconocido prestigio, el Queen Anne, Carnival Firenze, Scenic Eclipse II y Discoverer.
Otro dato importante es el tamaño de los buques que atracarán en Valparaíso, como el Majestin Princess, con un peso cercano a 132 mil toneladas y 330 metros de largo, que equivalen a unas tres canchas de fútbol.
Además, de los 30 arribos programados, nueve estarán por lo menos una noche en la ciudad, lo cual rompe la tradición del visitante de paso.
La alcaldesa sustituta de Valparaíso, Javiera García, dijo que ese puerto está consolidado como principal puerta de ingreso del turismo marítimo a Chile y un destino cada vez más atractivo a nivel internacional.
Más visitantes significan mayor movimiento para el comercio, la gastronomía y los servicios locales, afirmó la jefa edil.
El secretario ejecutivo de la Corporación Puertos del Sur, Eric Petri, reconoció la gestión de los agentes para atraer navíos de gran tamaño, lo cual permitirá mostrar a un mayor número de personas los encantos de la ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Petri señaló que, según las estadísticas, el 46 por ciento de las personas cuando bajan del barco toman un tour para recorrer la urbe y sus cerros, lo cual desmiente la versión según la cual la inmensa mayoría se traslada a las viñas.
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