Según la legisladora, la tercera tolda representada en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) decidió tomar distancia del Ejecutivo debido a diferencias con la conducción de la Administración de Paz.
“Como bancada de Unidad -aseguró Ballivián en declaraciones a la prensa-, hemos decidido alejarnos del Gobierno de Paz. No saben escuchar, es una gestión muy lenta”.
De oficializarse esa decisión por parte de la fuerza política considerada la principal aliada del Gobierno, el Ejecutivo vería multiplicada la inestabilidad que ha padecido en sus casi siete meses de mandato.
En medio de la campaña electoral de los comicios generales de 2025 y antes del balotaje, el líder de Unidad, Samuel Doria Medina, respaldó la candidatura de Paz, y prometió que si triunfaba lo apoyaría con su bancada en la ALP, como ha ocurrido hasta ahora.
Tras los comicios, el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el cual postuló a Paz, conquistó 70 escaños, mientras que Unidad logró 35.
De esta forma, entre ambas toldas sumaron 105 de los 166 legisladores, mayoría suficiente para aprobar normas de trámite ordinario, aunque insuficiente para decisiones que requieren dos tercios.
Sin embargo, si Unidad deja de respaldar al Ejecutivo, el Gobierno conservará la bancada más numerosa, pero perderá un socio importante para construir mayorías, y esa situación obligará al oficialismo a buscar acuerdos con otras fuerzas políticas para garantizar la aprobación de iniciativas legislativas y sostener su agenda parlamentaria.
La declaración de Ballivián acontece 24 horas después de la renuncia irrevocable de la hoy exministra de Turismo Cinthya Yáñez, cercana colaboradora de Doria Medina.
Esa dimisión salió a la luz pública en medio de contradicciones entre el Gobierno de Paz y su principal aliado, precisamente el líder de Unidad, Doria Medina, quien formuló públicas críticas al Presupuesto General del Estado (PGE) 2026.
Doria criticó en su cuenta de X que el Gobierno no hubiera incorporado las sugerencias planteadas y sostuvo que el presupuesto es «insuficiente en todas las áreas».
Subrayó en referencia a los años caracterizados en Bolivia por las políticas neoliberales, que no será como el último gobierno de Paz Estenssoro (1985-1989), que cambió inercias muy antiguas, sino que será como el último Ejecutivo de Hugo Banzer (1997-2002), que se contentó con mantenerse a flote en medio de una crisis económica.
El sábado último en la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó, en primera y segunda lecturas, el proyecto de Ley del PGE reformulado y lo remitió al Senado.
arc/jpm













