Según expuso el gobernante en su cuenta de X, “es en una sesión del Congreso donde el nuevo presidente debe posesionarse, tal como lo hice yo y todos los demás”.
Manifestó además que para él constituye “un halago” que el nuevo jefe de Estado se niegue a saludarlo, pero enfatizó que obedece las leyes de la Constitución de 1991.
También en su mensaje señaló que los cuarteles están bajo sus órdenes hasta el momento del juramento del nuevo presidente, “y por tanto hasta ese momento soy el comandante supremo de las fuerzas militares” y que ningún oficial da el saludo militar a un civil hasta tanto éste no sea su comandante supremo.
Añadió entonces cómo, en virtud de sus facultades constitucionales y legales, “ordeno que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia”.
Petro estimó que la transmisión del mando debe hacerse en arreglo a las leyes de la República y la Constitución, “y esas normas establecen que el presidente se posesiona ante el Congreso en sesión plena”.
Recalcó que la ceremonia debe acontecer en el sitio donde se debaten “las leyes del pueblo y no de las mafias o de los extranjeros”, en tanto recordó que en los cuarteles no se hacen las legislaciones.
“La soberanía nacional ha sido quebrantada por extranjeros que usurparon el derecho del pueblo a elegir libremente. Bolívar vuelve a morir”, planteó en su pronunciamiento.
Expresó que mientras sea presidente defenderá las leyes y la constitución de un pueblo soberano.
La ceremonia de posesión del mandatario entrante de Colombia es motivo de debates desde hace días debido al deseo expreso de De la Espriella de hacerlo en una guarnición militar.
La propuesta generó cuestionamientos y análisis por parte de expertos constitucionalistas, ya que tradicionalmente el acto se lleva a cabo ante el Congreso de la República en el Capitolio Nacional o en la Plaza de Bolívar que está a las puertas del Legislativo.
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