Según el Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029, oficializado por el presidente Daniel Noboa mediante el Decreto Ejecutivo 448, la infraestructura informática del Estado enfrenta ataques cada vez más sofisticados y vincula ese fenómeno con la expansión del crimen organizado.
El diagnóstico incluido en el Plan señala que durante 2025 las filtraciones de datos ascendieron a 174 casos, frente a los 136 registrados en 2024, mientras disminuyeron los ataques de desfiguración de sitios web, una modalidad considerada menos compleja.
El Ejecutivo sostiene que esa variación refleja un cambio en las estrategias de los atacantes, que ahora privilegian acciones de mayor impacto para comprometer la seguridad de la información pública, entre ellas la sustracción de datos y el uso de programas maliciosos para secuestrar sistemas informáticos.
Asimismo, el plan considera que la ciberdelincuencia dejó de ser un fenómeno aislado para convertirse en una herramienta utilizada por organizaciones criminales, al combinar ciberataques con campañas de desinformación para afectar el funcionamiento institucional.
En mayo pasado, por ejemplo, circularon denuncias sobre una presunta filtración de datos personales y biométricos de ciudadanos ecuatorianos.
En ese momento el Registro Civil informó que activó sus protocolos de seguridad y aseguró que sus verificaciones no detectaron una vulneración de sus sistemas, aunque mantuvo abierta la investigación.
Como respuesta, el Gobierno prevé actualizar el marco legal y los protocolos de protección de la infraestructura digital crítica bajo la coordinación del Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.
Además, el Ministerio de Defensa deberá fortalecer la interoperabilidad del Sistema Nacional de Inteligencia, con el propósito de mejorar la capacidad de respuesta frente a ataques informáticos y filtraciones masivas de información.
El Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029, divulgado esta semana, identifica al crimen organizado, el narcotráfico, la minería ilegal, el terrorismo, la corrupción, la intrusión extranjera y los ciberataques entre las principales amenazas para el país.
La política oficial también mantiene como eje el conflicto armado interno declarado por Noboa en enero de 2024 para enfrentar a las bandas criminales.
La estrategia ha recibido cuestionamientos de especialistas y sectores de oposición por dar prioridad a medidas como militarización, estados de excepción y toques de queda que no han frenado la violencia.
Ecuador cerró 2025 con más de nueve mil homicidios, la cifra más alta registrada en la historia del país, según datos oficiales.
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