Se trata de un notable golpe a la biodiversidad y al turismo de esta nación, en un pérdida causada por siniestros de la vegetación nacional que, como afirmó el presidente Emmanuel Macron, carecen de precedentes aquí desde el fin de la II Guerra Mundial.
Del calvario vivido por la naturaleza y los dolores de cabeza para los biologos hablan los carteles de acrílicos que milagrosamente sobrevivieron en el Valle Caliente (Vallée Chaude), donde se puede ver la prohibición, incluso, para el uso de cámaras fotográficas.
Ahora esa reserva natural quedó entre las dos mil 50 hectáreas devoradas por las llamas en ese valle, situado en el corazón del bosque de los Tres Pignons, en Fontainebleau, en el departamento de Seine-et-Marne, ubicado en la región de Ile de France.
Las llamas desaparecieron “orquídeas raras en una ladera calcárea, un brezal cubierto de brezos y brecina, con un paisaje de enormes formaciones rocosas y pinos silvestres de fondo”, tal como lo describe el naturalista Guiilaume Larrègle en el diario Le Monde.
El fuego fue irreverente con el 10 por ciento de un bosque -situado en las afueras del Palacio de Fontainebleau, donde residió por un tiempo Napoleón Bonaparte-, considerado la reserva natural más famosa de Europa, visitada por entre 13 y 15 millones de turistas al año.
Larrègle, codirector del espacio Natura 2000, lamenta la desaparición de “tantas joyas de la biodiversidad”, en una zona donde se concentraron unas 15 mil especies de animales y plantas.
Entre esas especies únicas está el escarabajo ciervo (Lucanus cervus), el tritón crestado, murciélagos protegidos, águilas abejeras y orquídeas silvestres, destaca Le Monde.
Por cierto, la conservación del Macizo de Fontainebleau corre a cargo de programas del Estado francés, la región Ile de France (capital y ocho departamentos en su entorno) y la Unión Europea.
En 2024, la gestión del espacio protegido Natura 2000 contó con 84 mil 150 euros destinados al seguimiento científico y la protección de hábitats, de ellos 45 mil 519 euros los aportó el Estado francés y 38 mil 630 euros el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.
La intensidad de los incendios forestales durante el tercer evento de canícula en este verano provocó, además, un fuerte debate parlamentario sobre los medios para combatir las llamas, incluidos los aviones especializados y los fondos destinados para ello del Estado.
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