Denominada Janus y coordinada por el Grupo de Actuación Especial de Combate al Crimen Organizado, la iniciativa cumplió 18 órdenes de prisión preventiva y otras 18 de registro y allanamiento expedidas por la Vara Estatal de Organizaciones Criminales y Lavado de Bienes, Derechos y Valores.
Según las investigaciones, los sospechosos integraban una estructura encargada de convertir grandes sumas de dinero en efectivo, obtenidas por actividades ilícitas en transferencias bancarias destinadas al PCC.
Además, precisó agencia Brasil, algunos de ellos participaban en reuniones de los llamados tribunales del crimen, instancias clandestinas mediante las cuales la facción resuelve conflictos internos y aplica sanciones a sus integrantes.
Entre los principales investigados figuran Alexandre Salles Brito, conocido como Buiu; Leonardo Monteiro Moja, alias Leo do Moinho; y el empresario Cléber Azevedo dos Santos.
Janus constituye un nuevo episodio de operaciones iniciadas antes, entre ellas Bazaar, Recidere y Salus et Dignitas, que permitieron identificar mecanismos financieros utilizados por la organización para ocultar recursos procedentes de actividades criminales y mantener su estructura operativa.
De acuerdo con el Ministerio Público paulista, esta investigación busca desarticular la red de apoyo económico del PCC, considerada esencial para el financiamiento de sus actividades dentro y fuera del sistema penitenciario.
El PCC surgió en la década de 1990 en el sistema carcelario de Sao Paulo y, con el paso de los años, amplió su influencia hacia otros estados brasileños y países vecinos.
Las autoridades lo vinculan con el tráfico de drogas, el lavado de dinero, homicidios, extorsiones y otros delitos de alcance transnacional.
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