De acuerdo con la revista Innovation in Aging, las personas que experimentaron problemas con sus finanzas de manera persistente o con bajos ingresos durante la adultez temprana y media obtuvieron peores resultados en las pruebas cognitivas a los 53 años.
El estudio permite observar que la acumulación de dificultades de manera prolongada en el tiempo está relacionada con los resultados negativos en la salud cognitiva, en lugar de episodios ocasionales de adversidad.
«Nuestros hallazgos sugieren que apoyar a las personas que enfrentan dificultades financieras y reducir la pobreza crónica también podría ayudar a prevenir el deterioro cognitivo y los casos de demencia en el futuro», sugieren los investigadores.
Descubrieron que la relación entre las dificultades económicas y una peor salud cerebral en la edad adulta era particularmente fuerte en los hombres, en aquellos que sufrieron desventajas en la infancia y los que portaban una variante genética, APOE-e4, que aumenta el riesgo de padecer Alzheimer.
Los hombres que experimentaron dificultades financieras persistentes obtuvieron peores resultados en las pruebas cognitivas a los 53 años que sus contrapartes femeninas.
Entre las posibles razones de esta diferencia se encuentran en que los hombres en situación de desventaja pueden tener peores hábitos de salud como el tabaquismo y el abuso de alcohol que el sexo opuesto en el mismo escenario.
Los investigadores hicieron referencia a mecanismos que podrían vincular el envejecimiento cognitivo con las dificultades económicas, incluida la inflamación, que se sabe que acelera el envejecimiento cerebral y que es causada por el estrés crónico.
Otro factor es que preocuparse con frecuencia por el dinero puede aumentar la carga cognitiva, dejando a las personas con menos capacidad para otras tareas.
Tras realizarse a los participantes escáneres cerebrales, el equipo descubrió que aquellos que habían experimentado bajos ingresos de forma persistente presentaban una peor salud cerebral incluida una mayor atrofia cerebral en la vejez, específicamente en el rango de 69 a 71 años de edad.
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