En una intervención ante el legislativo departamental, Moreno evocó el centenario del líder histórico de la Revolución Cubana, cuyo país, denunció, encara “una guerra económica cruel, un castigo colectivo diseñado para obligar por hambre y desesperación a una nación”.
Washington no soporta la dignidad que nació en el Moncada bajo la guía de Fidel, apuntó.
Por ello el cerco criminal que acumula pérdidas por más de 170 mil 677 millones de dólares en seis décadas, y aplica una estrategia de asfixia financiera, sanciones extraterritoriales y una crisis inducida que impacta con dureza el acceso a medicamentos, alimentos y a la generación eléctrica de la isla, enfatizó.
Moreno aseguró que Cuba continúa siendo un símbolo global de dignidad gracias a la brújula de la política que Fidel Castro calibró: colocar en el centro el bienestar humano, la salud, la educación y la cooperación internacional.
El edil frenteamplista dijo que esa solidaridad militante que exporta médicos en lugar de soldados llevó a Nelson Mandela a reconocer que si el mundo adoptara el comportamiento de Cuba, la incertidumbre sobre el futuro del planeta sería menor.
Al respecto apuntó que ante el “rumbo global que hoy parece encaminado a la autodestrucción y la devastación de la naturaleza, el pensamiento de Fidel nos interpela” y con su liderazgo Cuba se atrevió a cuestionar las bases del capitalismo global.
En este centenario firmamos con total convicción que hablar de Fidel es hablar del presente y del futuro de una humanidad que hoy se debate entre la barbarie o la paz con justicia social, exclamó.
Su método de dirección, basado en la unidad granítica, el sacrificio compartido y la lealtad de los principios, definió la teoría y la práctica de la revolución, refirió el legislador.
Un líder cuyo pensamiento estratégico, determinación, audacia, transformaron la realidad de Cuba y de América Latina. Antes de la revolución, la isla era un ejemplo moderno de dominación colonial estadounidense, prosiguió.
Enumeró la ley de Reforma Agraria, la campaña de alfabetización y otras medidas revolucionarias y de beneficio popular que transformaron al país antillano bajo la conducción de Fidel Castro.
Con una asombrosa agudeza para actualizar la ética martiana en cada coyuntura, entendió que la soberanía nacional era imposible si los beneficios económicos no se distribuían de manera equitativa, manifestó Liber Moreno.
En su intervención, evocó la “visión humanista e internacionalista” que Fidel Castro proyecto con fuerza hacia la supervivencia global en foros internacionales.
Fidel alertó de forma pionera que el ser humano es una especie biológica en riesgo inminente de desaparecer, debido a la rápida liquidación de sus condiciones naturales de vida, recordó.
Su propuesta ecologista integradora interpeló el orden financiero global al exigir el fin del intercambio desigual, la reducción del gasto militar y el pago urgente de la deuda ecológica en lugar de la deuda externa, sentenciando que la prioridad del siglo debe ser que desaparezca el hambre y no el hombre, consideró.
El discurso de Moreno subrayó el espíritu humanista de Fidel y materializado por su pueblo en una política exterior de solidaridad inquebrantable, y de manera significativa con Uruguay.
En los momentos más oscuros de nuestra historia Cuba abrió sus puertas con generosidad para brindar refugio y amparo a cientos de compatriotas exiliados que huían de la dictadura militar, rememoró.
Agregó que el pueblo uruguayo agradece las bondades de la misión Milagro, impulsada por el líder revolucionario, y por la cual miles de personas recuperaron su visión de la mano de médicos cubanos en el Hospital de Ojos “José Martí”.
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