El PIE, al que pertenecen Izquierda Unida y el Partido Comunista de España (PCE), afirmó que los sucesos fueron permitidos por la ‘Fortaleza Europa’, que utiliza vidas humanas como moneda de cambio geopolítica.
La agrupación lanzó este lunes un manifiesto en el que valora los trágicos hechos ocurridos en Ceuta, así como las diferentes respuestas a nivel estatal e internacional que han recibido, en su mayor parte interesadas y negativas.
Destacó el “doble rasero” de la Administración Trump en esta grave crisis, que “elogia a Marruecos como ‘pilar de la estabilidad’, mientras ignora sus crímenes en el Sáhara Occidental e, incluso, llega a instigar una nueva ‘Marcha Verde’ hacia Ceuta y Melilla”.
Respecto a la Unión Europea (UE), el PIE exigió que se “ponga fin a la externalización de las fronteras y que se adopte una política migratoria basada en la solidaridad y la justicia social, liberándonos de la subordinación a regímenes que se enriquecen a costa del sufrimiento de los más vulnerables”.
Calificó al rey de Marruecos, Mohamed VI, como el ‘monarca de la miseria’ que se beneficia de la muerte y el éxodo de su propio pueblo.
Asimismo, analizó que la llegada masiva de más de 70 mil personas en tan solo 24 horas provocó el colapso de los servicios de acogida.
“Esta afluencia masiva no fue un accidente, sino un acto deliberado de las autoridades marroquíes, que dejaron de actuar como fronter, tras la visita del presidente español, Pedro Sánchez, a Argelia·, apostilló.
Añadió que “esta violación de la integridad territorial es una represalia diplomática que demuestra el absoluto desprecio de Rabat por los derechos humanos de sus propios ciudadanos”.
El PIE denunció el enriquecimiento del holding real Al Mada, con un beneficio récord de 302 millones de euros y el control de sectores estratégicos como la banca y la energía, mientras “el pueblo marroquí se hunda en la pobreza”.
Apuntó además la complicidad de la UE y la complacencia de EEUU, mientras el PIE se pronunció por respaldar la petición dirigida a Naciones Unidas para exigir una investigación sobre la responsabilidad penal de Marruecos por haber provocado esta crisis y por las muertes ocurridas en el rompeolas fronterizo.
Entre otras consecuencias colaterales, los nexos de España e Italia entraron en franco deterioro a raíz de la decisión de los dos países de restablecer controles fronterizos, en detrimento del acuerdo Schengen de la Unión Europea (UE):
El primer paso en este sentido lo dio Italia desde el 1 de agosto, a raíz de la invasión de alrededor de 70 mil migrantes irregulares de Marruecos a la ciudad autónoma española de Ceuta.
Aunque hubo intentos por parte de Madrid al pedirle a Roma que levantara la restricción a ciudadanos españoles, finalmente el Gobierno de Giorgia Meloni la extendió hasta el 7 de septiembre.
La respuesta no se hizo esperar. El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó este sábado a diferentes autoridades de la UE la decisión de restablecer los controles fronterizos en aquellos aeropuertos y puertos que mantienen conexiones directas entre el Reino de España y la República Italiana.
Se aplicará a las conexiones aéreas y marítimas entre el Reino de España y la República Italiana desde las 00.00 horas del 8 de agosto y hasta las 00.00 horas del 7 de septiembre.
En las últimas horas, ciudadanos de Ceuta se manifestaron públicamente para exigir el apoyo absoluto del Estado español con miras a recuperar la normalidad de la urbe,
Ante la decisión española de atender clínicamente en Logroño a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, en mayo de 2021 Rabat abrió sus controles para permitir que 10 mil personas desbordaran los límites territoriales con Ceuta.
Ceuta y Melilla son ciudades autónomas pertenecientes al país ibérico desde hace más de 500 años. Sin embargo, Rabat las reclama por motivos geoestratégicos, económicos y nacionalistas.
El Estado marroquí considera que son «presidios ocupados» o reliquias coloniales.
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