La iniciativa comenzó el pasado 3 de agosto y busca actualizar los esquemas de vacunación de niños y adolescentes mediante la aplicación de las dosis necesarias de acuerdo con las recomendaciones sanitarias.
Entre los inyectables disponibles, divulgaron reportes de prensa, figuran las correspondientes a BCG, hepatitis B, poliomielitis, rotavirus, neumococo, meningitis, influenza, Covid-19, fiebre amarilla, sarampión, varicela, hepatitis A, HPV y dengue, además de otras incluidas en el calendario brasileño.
La Secretaría de Salud del estado orientó a padres y responsables a llevar las libretas de vacunación para que los profesionales puedan comprobar las dosis recibidas y determinar cuáles deben ser aplicadas durante la campaña. Esta estrategia también contempla una acción específica contra el sarampión en los municipios de São Paulo, Guarulhos y São Bernardo do Campo.
A juicio de expertos, la vacunación contra esa enfermedad está recomendada para personas de seis meses a 59 años, con independencia de su historial previo, siempre que se respeten los intervalos y las contraindicaciones.
Tal medida responde a la confirmación de 23 casos de sarampión en el territorio durante 2026, de los cuales dos fueron considerados importados y los otros restantes están relacionados con importaciones, aunque no se identificó el origen de la infección.
De los casos registrados, 20 corresponden a residentes de la capital paulista, dos a São Bernardo do Campo y uno a Guarulhos.
A partir del comienzo de la campaña referida, alrededor de 660 mil dosis de la vacuna triple viral fueron administradas en los tres municipios.
Según la responsable de Salud de la Coordinación de Control de Enfermedades de la Secretaría Estatal del sector, Regiane de Paula, cada dosis aumenta la protección de la población y contribuye a interrumpir la circulación del virus.
De Paula valoró la movilización de la red sanitaria en los tres municipios mencionados, pero llamó a mantener la adhesión a la campaña.
La iniciativa paulista se desarrolla en un contexto de recuperación de la vigilancia epidemiológica y refuerzo de la inmunización como herramienta para prevenir la reaparición y circulación de enfermedades prevenibles mediante vacunas.
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