Breton rechazó la propuesta hecha por el actual titular de Economía y Finanzas, Roland Lescure, cuando esa simple propuesta, sin llegar a una medida concreta, ya provoca un debate sobre un tema delicado en la sociedad gala, señaló el canal de televisión BFMTV.
Lescure declaró el viernes último al diario Libération, que “la cuestión de la contribución de los jubilados con mayores ingresos al esfuerzo de saneamiento [de las cuentas públicas] (…) merece ser planteada”.
El titular de Economía se refirió a una “revalorización más moderada de sus pensiones”, en alusión a los jubilados de mayores ingresos.
Se trataría de una actualización de las pensiones que se mantendría por debajo de la inflación, a diferencia de lo que establece actualmente la ley, comentó el canal BFMTV.
Para el ministro galo de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, “en esta etapa no hay nada decidido”, aunque admitió que sería necesario “hacer esfuerzos”.
Breton opinó que hubiera sido preferible la aplicación en 2003 de una reforma de jubilación, impulsada por la entonces primera ministra Élisabeth Borne, mediante el polémico artículo constitucional 49.3, que permite al Gobierno aprobar una ley sin la venía parlamentaria.
En su tiempo, la reforma impulsada por Borne debía permitir ahorrar cinco mil millones de euros en 2025, siete mil 500 millones en 2026, 10 mil millones en 2027 y 14 mil millones en 2030, pero el actual jefe de Gobierno Sébastien Lecornu decidió suspenderla, comentó Breton.
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