Tirante atraviesa la semana más luminosa de su recorrido en la élite, sostenido por la confianza que dejó su resonante triunfo sobre la leyenda serbia Novak Djokovic y por la posterior victoria frente al español Martín Landaluce.
El platense llega a esta estación después de instalarse también en los octavos de Montreal y de Roma, aunque Cincinnati le ofrece una puerta inédita hacia el grupo de los ocho mejores de un torneo de categoría Masters 1000.
Mensik, decimosexto favorito y una de las figuras emergentes del circuito, representa una prueba de calibre mayor por su potencia desde el fondo, la firmeza de su servicio y el antecedente que lo acredita como vencedor del Masters 1000 de Miami en 2025.
El checo, de 20 años, construyó su avance con victorias ante el italiano Mattia Bellucci y el australiano Rinky Hijikata, dos escalones que lo depositaron en un cruce donde su experiencia en grandes escenarios chocará con el impulso argentino.
Será el primer duelo entre ambos, una página aún en blanco en la que Tirante intentará transformar su gran verano norteamericano en una conquista histórica.
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