Ese sistema conformado por varias entidades subrayó los 18 registrados en las últimas 24 horas, dos percibidos por la población, la mayor parte de magnitudes bajas y originados frente a las costas del Pacífico.
Ante este comportamiento, aseguró que mantiene la comunicación y coordinación de manera escalonada, al desarrollar acciones contempladas en el Plan de Respuesta.
La Conred reiteró la importancia de preparar el Plan Familiar de Respuesta, así como tener lista la Mochila de las 72 Horas, identificar rutas de evacuación en su hogar o lugar de trabajo y ante la presencia de un temblor, mantener la calma y reportar cualquier emergencia al 119.
A fines de julio último un temblor de 7,4 en el Pacífico, frente a las costas del departamento de Retalhuleu, causó daños donde la onda se sintió más fuerte.
Así ocurrió en Huehuetenango, San Marcos, Totonicapán, Suchitepéquez, el propio Retalhuleu, Sololá, Quetzaltenango, Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez.
Una impactante secuencia de movimientos telúricos de 5,2 y 5,5 afectó desde inicios de julio del año pasado principalmente a Santa María de Jesús, Sacatepéquez, a solo 50 kilómetros de esta capital.
El 12 de mayo de 2024, uno con magnitud 6,7 (el más grande de ese periodo anual) y epicentro en el Pacífico, atrajo sobremanera la atención tras su sacudida a varios departamentos.
Este territorio centroamericano archiva constantemente movimientos telúricos debido a su ubicación geográfica, cercana a placas tectónicas y colosos activos.
El Cinturón del Fuego del Pacífico, la zona con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, comprende, al oeste, a Argentina, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador y Guatemala, entre otras naciones.
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