La presidencia de la corporación canadiense-estadounidense, Janisse Quiñones, dijo al diario Metro Puerto Rico que esa es la única fuente de ingresos del sistema eléctrico de esta nación del Caribe, ya que la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) está en bancarrota, “sin acceso a dinero capital”.
La ingeniera puertorriqueña, quien asumió el cargo hace cinco meses después de estar años fuera de Puerto Rico, planteó el alza ante el fallo del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos en Boston que ratificó una decisión judicial de la corte puertorriqueña que obliga a LUMA a pagar a sus abonados por enseres dañados a causa de deficiencias en el suministro eléctrico.
“LUMA no hace dinero; aquí el dinero viene de la tarifa de los clientes y por eso era que nosotros estábamos argumentando este caso, es porque va a impactar a nuestros clientes”, adujo Quiñones al periódico.
La entrada de la corporación al país no implicó inversión alguna, sino que se nutrió de los recursos de la AEE, cuya sede ocupa en el sector capitalino de Santurce, mientras ha establecido salarios extraordinarios para su personal, impensados para los obreros afiliados a la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), quienes fueron desplazados de sus empleos.
“En todas las áreas hay más necesidad que el dinero que se necesita”, estableció Quiñones cuestionada sobre el interés de LUMA en permanecer en el país.
Sostuvo que “una de nuestras compañías madres, Quanta, es el contratista más grande de sistemas de electricidad en Estados Unidos y ellos querían ser parte de la transformación del sistema eléctrico (puertorriqueño), lo mismo con ADCO, que está en Canadá, que tiene utilidades en Canadá”.
“Ellos están comprometidos para que Puerto Rico mejore y hacer que nosotros aquí como país tengamos la infraestructura que nos merecemos”, ratificó la presidenta de LUMA, a pesar de que el pueblo no ha visto el más mínimo avance en este sentido.
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