La cifra representa una tasa de 1,8 nacimientos por cada mil niñas de ese grupo de edad y supone una reducción de 14,4 por ciento respecto a 2024, cuando se contabilizaron mil 621 nacimientos.
Aunque el indicador mantiene una tendencia descendente, los datos muestran que más de un millar de niñas menores de 15 años atravesaron un embarazo que terminó en un nacimiento durante un solo año.
La tasa de 2025 es la más baja desde 2006 y se encuentra por debajo del máximo de 3,2 nacimientos por cada mil niñas registrado en 2015.
El descenso ha sido más pronunciado entre las adolescentes de 15 a 19 años.
En ese grupo, la tasa pasó de 81,2 nacimientos por cada mil en 2012 a 37,2 en 2025. Las cifras también muestran que las provincias de la Amazonía registran las tasas más.
Ese es el caso de Morona Santiago, con 4,9 nacimientos por cada mil niñas de 10 a 14 años, seguida por Napo (3,8), Zamora Chinchipe (3,7) y Pastaza(3,5).
En contraste, Tungurahua, en la sierra, presentó la tasa más baja, con 0,6, seguida por Galápagos (0,8), mientras Pichincha y Azuay registraron 0,9.
A inicios de junio Ecuador oficializó el plan de implementación de la Política Intersectorial para el Abordaje Integral del Embarazo en Adolescentes (PLENA) 2026-2035, que busca reducir de forma sostenida la fecundidad adolescente y garantizar la permanencia de niñas y adolescentes en el sistema educativo.
De acuerdo con el Gobierno, la iniciativa priorizará 46 cantones con alta vulnerabilidad y cuenta con la participación de los ministerios de Salud, Educación, Desarrollo Humano y Gobierno, con apoyo técnico del Fondo de Población de las Naciones Unidas y la Organización Panamericana de la Salud.
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