En un artículo titulado «Ante el cerco a Cuba, actuar con permanente dinamismo», Veras consideró que los amigos de la Revolución no deben asumir una posición contemplativa ante lo que, a su juicio, constituye un escenario de creciente hostilidad contra el país caribeño.
El autor recordó la repercusión que tuvo el triunfo de la Revolución en 1959 entre sectores progresistas de América Latina y el Caribe, al considerar que aquel proceso significó “la materialización de la esperanza” para pueblos sometidos entonces a dictaduras.
Veras sostuvo que las medidas sociales adoptadas por La Habana desde sus primeros años despertaron simpatías fuera de Cuba y llevaron a mujeres y hombres de ideas progresistas a asumir el proceso revolucionario “como propio”.
«La Revolución triunfante en Cuba le llegó al alma, penetró en lo más profundo de los nobles sentimientos de aquellos que siempre habían añorado la liberación de los oprimidos latinoamericanos y caribeños…», subrayó.
A juicio del intelectual y abogado dominicano, la política de Estados Unidos hacia Cuba se originó en el enfrentamiento con las transformaciones impulsadas por la Revolución y derivó en un bloqueo que, afirmó, se mantiene desde hace más de seis décadas.
En su análisis señaló que actualmente Cuba enfrenta “acciones odiosas de todo tipo” como consecuencia del bloqueo, que, afirmó, se dirigen en los últimos tiempos contra funcionarios, órganos del Estado, asociaciones de la sociedad civil y empresas estatales.
Veras consideró que la administración del presidente Donald Trump ha incrementado la presión contra la isla y sostuvo que esta política ha entrado en una fase que calificó de “agresiva”.
Ante ese escenario, llamó a las personas y organizaciones solidarias a desplegar “las más diversas actividades” en respaldo a Cuba, con iniciativas que expresen el respaldo internacional al proceso revolucionario.
“La presente etapa está para con agudeza, imaginación y talento ingeniarse las más variadas formas de solidaridad con Cuba”, manifestó.
El autor también expresó preocupación ante la posibilidad de una acción militar contra la isla y consideró que un eventual ataque estadounidense constituiría un desafío para el movimiento democrático internacional.
Veras concluyó su reflexión con un llamado a renovar el compromiso asumido por quienes respaldaron a la Revolución desde su triunfo, al señalar que aquel “enamoramiento del 1959 hay que renovarlo, reanimarlo con más bríos, hacerlo florecer con el convencimiento de que seguimos con fidelidad lo que hermoso vimos nacer».
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