Lecornu envió una carta a la Asamblea Nacional (cámara baja) para pedir la adopción sin demora de la principal ley económica del país, en medio de una grave sequía, los daños causados por la canícula y los incendios forestales, así como la aproximación de un año electoral.
En su misiva, el jefe de Gobierno estima que “la mejor manera de respetar las elecciones presidenciales es permitir que quienes sean elegidos por los franceses puedan gobernar desde su llegada al poder”, indicó el canal de televisión BFMTV.
Para el primer ministro galo, “elegir esperar a las elecciones presidenciales para aprobar un presupuesto para 2027 es elegir el desorden”.
“Veo que algunos ya reclaman el recurso al artículo 49.3 (de la Constitución), mientras que otros hablan de recurrir a decretos-leyes, incluso antes de conocer el proyecto que propondrá el Gobierno y antes de comenzar el primer debate en el Parlamento”, comenta Lecornu.
No creo que sea razonable ni deseable decidir hoy cómo eludir un debate que todavía no ha tenido lugar, sugirió el jefe de Gobierno, quien en 2026 debió emplearse a fondo para lograr la aprobación del presupuesto, algo que debió esperar hasta febrero de este año.
El funcionario galo consideró que era necesario contar con tiempo para ese debate, en un momento cuando todas las fuerzas políticas convierten cualquier suceso o documento en un asunto de campaña electoral.
De acuerdo con Lecornu, “el presupuesto de la Nación es un asunto demasiado serio como para decidir su epílogo, antes de escribir la primera línea. Nosotros no ganaríamos nada si nos precipitamos”.
El día 13 de este mes, el diario Le Monde adelantó que Lecornu consideraba, entre otras medidas, reducir el déficit público al 4,9 por ciento del Producto Interno Bruto para 2027, un nivel muy próximo al fijado para 2026, del 5,0.
Pero unos días después, el primer ministro había desmentido algunas de las medidas de ahorro que se barajaban en las últimas semanas.
Ello incluía la eliminación de las ayudas personalizadas para la vivienda de los estudiantes, conocidas como APL, al asegurar que el presupuesto de 2027 estaba “todavía en preparación”.
Además, el ministerio de Economía y Finanzas insinuó que era posible la introducción de un recargo a las pensiones más altas o una reducción del rembolso por servicios médico del programa de salud.
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