De vuelta al Palazzo Chigi después de su descanso, la mandataria tiene el tema como prioridad de su agenda, ya que el mecanismo de ajuste móvil de los impuestos especiales sigue vigente hasta el próximo miércoles y a partir de ese momento deberá encontrar fondos para reducir las tarifas del diésel y de la gasolina.
Las arcas públicas ya se han agotado tras los recortes en los ministerios, una vez que Matteo Salvini (vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Infraestructura y Transporte) y Antonio Tajani vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Asuntos Exteriores) rechazaran aumentar el precio del tabaco, apunta este lunes el diario Corrieri della Sera.
Este domingo, en la autopista Cisa, en la estación de servicio del puerto de montaña, en dirección sur, el valor de la gasolina de autoservicio tenía un precio de 2,499 euros, como documenta una foto publicada en redes sociales por el periodista Massimo Baldi, de Trentino.
Por su parte, el diésel llegó a los 2,629 euros, mientras que el gasóleo premium estaba a 2,879 euros, superando el récord histórico italiano del importe medio del hidrocarburo establecido en 2022, indica el periódico Il Messaggero.
Con o sin la renovación de la reducción del impuesto especial sobre los combustibles, lo que queda de agosto seguirá difícil para los automovilistas en el país, según estimaciones de Facile.it, el portal web de comparación de precios líder en Italia.
Señala que, con un consumo comparable, los italianos corren el riesgo de gastar más de mil millones de euros adicionales en gasolina y diésel este año que en agosto de 2025, cifra que podría reducirse a unos 988 millones de euros si se renueva el descuento actual del diésel hasta finales de mes.
Datos del Ministerio de Transporte de este 24 de agosto indican que llenar el depósito de gasolina (50 litros) en las estaciones de servicio de combustibles en la red vial cuesta 101 euros, aproximadamente un 18 por ciento más que hace 12 meses, cuando 85 euros eran suficientes.
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