El ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Salvador Allende perdió la vida el 21 de septiembre de 1976 por la explosión de una bomba colocada debajo de su automóvil y activada por control remoto cuando transitaba por un sector de la ciudad de Washington.
Como consecuencia de este acto terrorista también perdió la vida su secretaria, la estadounidense Ronni Moffitt, mientras que el esposo de ella, Michael Moffitt, sobrevivió.
Las investigaciones y documentos desclasificados demostraron que el asesinato fue ejecutado por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), policía secreta que actuaba bajo las órdenes directas de Pinochet.
Cinco décadas más tarde, el comité “Orlando Letelier: 50 años en la memoria, siempre” tendrá a su cargo organizar a lo largo de todo el mes de septiembre actividades conmemorativas, actos académicos y encuentros de sobrevivientes al régimen pinochetista o familiares de las víctimas.
El hijo del excanciller, el economista Juan Pablo Letelier, agradeció el apoyo de la Universidad de Chile y la presencia en el comité de su Rectora, Alejandra Mizala.
También lo integran ex cancilleres, agrupaciones de familiares de ejecutados políticos y de detenidos desaparecidos, antiguas autoridades del Gobierno de la Unidad Popular y ex presos políticos de Isla Dawson.
“Los que están presentes acá son quienes lucharon por la democracia y por los derechos humanos, quienes aseguraron que hubiese justicia en muchos de los casos de nuestro país. Los que están aquí, en este comité, a nuestro juicio, representan —junto a muchas otras personas— lo mejor de Chile”, aseguró.
Recordó, asimismo, que uno de los autores del asesinato de su padre, Armando Fernández Larios, está detenido en Estados Unidos, y reclamó a la Cancillería chilena activar la solicitud de extradición.
Todas las personas que actuaron y generaron actos terroristas deben presentarse ante la justicia en nuestro país, afirmó.
Juan Pablo Letelier expresó su satisfacción por la presencia en el recién creado comité conmemorativo de la familia dawsoniana, como se identifican los exprisioneros políticos enviados tras el golpe de Estado de 1973 a la Isla Dawson, de la región de Magallanes.
La denominación nació del vínculo de solidaridad, resistencia y la memoria compartida entre quienes sobrevivieron a ese campo de concentración, sus hijos, nietos y demás familia.
Allí, la dictadura confinó en condiciones muy duras a altos funcionarios del gobierno de la Unidad Popular, dirigentes sociales y líderes políticos.
Además de Orlando Letelier, estuvieron entre otros, los exministros José Tohá, Clodomiro Almeida, Sergio Bitar, el arquitecto Miguel Lawner, Luis Corvalán, secretario general del Partido Comunista de Chile, o el joven dirigente estudiantil de sólo 17 años Aristóteles España.
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