El mandatario difundió en sus redes sociales que recibirá a los presidentes de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, y del Senado, Davi Alcolumbre, con el propósito de alcanzar acuerdos que permitan avanzar en iniciativas prioritarias antes de la interrupción de las actividades legislativas por el calendario electoral.
“Hoy es un día importante para nuestro futuro”, escribió Lula, quien precisó que la reunión abordará el fin de la escala 6×1 y de la llamada “tasa de las blusinhas”, además de la Propuesta de Enmienda Constitucional de Seguridad Pública y el Marco Legal de los Minerales Críticos.
El jefe de Estado afirmó que Brasil está preparado para dar esos pasos y garantizar “más tiempo y seguridad para las familias brasileñas”, en referencia a los objetivos sociales y económicos asociados a las medidas.
Poner fin a la escala laboral 6×1, que comprende seis días de trabajo por solo uno de descanso a la semana, constituye una de las principales banderas del Gobierno.
Una propuesta ya aprobada por la Cámara de Diputados prevé reducir la jornada semanal de 44 a 40 horas y garantizar dos días de descanso, uno de ellos preferentemente los domingos, sin disminución de salario.
En el Senado, esa iniciativa será analizada por la Comisión de Constitución y Justicia, en la cual el legislador Omar Aziz, del Partido Social Democrático, asumió la relatoría.
De acuerdo con el parlamentario, prevé presentar su dictamen mañana jueves, aunque todavía evalúa si mantendrá íntegramente el texto aprobado por los diputados
Una eventual modificación obligaría a que la propuesta regrese a la Cámara, reduciendo las posibilidades de concluir su tramitación antes de las elecciones generales, cuya primera vuelta está prevista para el 4 de octubre.
El Congreso tendrá una última semana de votaciones, del 31 de agosto al 4 de septiembre, antes de concentrarse en la campaña electoral.
Otro asunto central será el fin de la “tasa de las blusinhas”, un impuesto de 20 por ciento sobre compras internacionales de hasta 50 dólares.
Una medida provisional publicada en mayo por el Gobierno de Lula puso en cero ese gravamen, pero debe ser aprobada por el Congreso antes del 8 de septiembre o, de lo contrario, perderá vigencia y podrá volver a cobrarse la tarifa.
Medios locales de prensa indicaron que, además de ratificar la relevancia de esos y los otros dos puntos en agenda, el encuentro de Lula con los líderes del Congreso refleja su aproximación con Alcolumbre, luego de meses de distanciamiento.
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