Según datos oficiales, más de mil 200 personas han perdido la vida y unas cinco mil 500 continúan desaparecidas, entre ellas, cinco ciudadanos nipones.
Inundaciones repentinas por el deshielo abrupto de un glaciar provocaron un desastre de grandes proporciones en el centro-norte de aquel país, donde comunidades enteras quedaron sepultadas en lodo y escombros.
El canciller Toshimitsu Motegi destacó que Nepal ha sido un socio cercano de Japón durante décadas, y enfatizó la disposición de su gobierno a brindar apoyo en todas las formas posibles.
De acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón, el grupo está integrado por funcionarios de la cartera, agentes de la Policía Nacional y Metropolitana, además de representantes de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).
Un equipo independiente de JICA ya se encontraba en Nepal con el propósito de evaluar necesidades médicas urgentes.
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