En su comunicado, la asociación refirió que la Amazonía colombiana no puede convertirse “nuevamente en territorios de experimentación de políticas antidrogas que ponen en riesgo la vida, la salud, el ambiente, las fuentes hídricas, los cultivos de pancoger (plantaciones para autoconsumo) y la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas y campesinas”.
Recordó por otra parte que las políticas que afectan las zonas indígenas deben garantizar la Consulta Previa, Libre e Informada y respetar la autonomía de los Pueblos Indígenas.
“La respuesta frente a los cultivos de uso ilícito debe construirse con los territorios y no contra ellos, priorizando la sustitución voluntaria, la inversión social, el desarrollo rural integral y el fortalecimiento de las economías propias”, remarcó.
Exigió a continuación la Opiac la suspensión del plan piloto de aspersión aérea anunciado para el departamento de Putumayo, garantizar plenamente la Consulta Previa y proteger integralmente la salud, el ambiente, las prácticas culturales y el tejido social de las comunidades indígenas y campesinas.
“La Amazonía no es un laboratorio. El Putumayo no puede volver a pagar los costos de una guerra fallida contra las drogas”, sentenció la organización.
La Policía Nacional de Colombia, anunció durante la víspera el comienzo de un plan piloto de aspersión aérea con glufosinato de amonio, el producto que según el Gobierno de Colombia se usaría para erradicar la coca.
La operación, calificada por la fuente como una fase “experimental, controlada, limitada, temporal y evaluable”, tiene como propósito analizar la eficiencia de la fumigación del producto “así como su aplicación bajo las condiciones técnicas y operacionales establecidas”.
El glufosinato de amonio es un herbicida de amplio espectro, no selectivo y de contacto que se usa generalmente para eliminar malezas de hoja ancha y gramíneas.
De acuerdo con el director del Área de Conflicto y Seguridad de la Fundación Ideas para la Paz, Javier Flórez, la referida sustancia no degrada de raíz el cultivo de coca.
“El gobierno nos está metiendo en un laberinto de trámites muy complejo para poder aprobar el programa de aspersión a áreas con un herbicida distinto al glifosato (el herbicida cuyo uso suspendió la Corte Constitucional)”, declaró a Caracol Radio.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó al glufosinato de amonio en la categoría de Clase II (moderadamente peligroso) debido a su toxicidad aguda.
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