En un recorrido marcado por tonos de azul y blanco, banderas, música y trajes típicos, la Banda El Salvador comenzó el desfile en los alrededores de la plaza Divino Salvador del Mundo, San Salvador, siguió por la Alameda Roosevelt hasta finalizar en la intersección con la 25 avenida Norte.
Desde tempranas horas de la mañana, los asistentes se ubicaron a lo largo de la ruta para acompañar el paso de bandas, delegaciones y a más de dos mil alumnos que recorrieron la zona del Divino Salvador del Mundo, según precisó la ministra de Educación, Karla Trigueiros.
Según la titular de Educación más de 160 mil estudiantes participaron en actividades patrias realizadas en los diferentes distritos y departamentos de todo el país.
Tras las instituciones educativas, le siguió el desfile militar con demostraciones de rescates con equipos de emergencia; el uso de tecnologías como drones y helicópteros, desde los cuales se realizaron descensos de personal especializado.

En contraste a las festividades, organizaciones sociales se dieron cita para expresar sus reclamos sociales, económicos y en contra la política del país. Un encuentro que partió desde la zona del hospital nacional Rosales, sobre la 25 Avenida Norte, para dirigirse sobre la Alameda Juan Pablo II, hacia el centro de San Salvador.
Entre los colectivos asistentes figuraron el Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular (BRP), el Movimiento de Trabajadores Despedidos (MTD) y el Movimiento de Víctimas del Régimen (Movir), el Movimiento Social y Popular Salvadoreño, la Coordinadora en Resistencia Obrera Sindical Salvadoreña y el Comité Nacional Monseñor Romero.
La vocera del Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular (BRP), Marisela Ramírez, explicó que la movilización busca expresar la preocupación de esos sectores por la situación económica, social y política del país, así como exigir el respeto de los derechos humanos y la dignidad de la población, señaló el Diario Colatino.
A su vez otros dirigentes sociales manifestaron que la movilización representa una expresión popular de los cuestionamientos a las políticas del actual gobierno; reclamos al derecho a la protesta para visibilizar situaciones de precariedad, injusticia y retrocesos que afectan a diferentes sectores de la sociedad como los bajos salarios y las extensas jornadas laborales.
También señalaron que bajo el régimen de excepción, no existe una verdadera independencia, al convertirse en un instrumento permanente de gobierno cuyos efectos alcanzan a personas inocentes, entre ellas trabajadores, profesionales, empleados y vendedores.
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