A la espera de los datos oficiales de un censo carcelario anunciado en marzo de 2025 por el Ministerio del Interior, organizaciones no gubernamentales afirman que uno de cuatro presos se considera afrodescendiente.
La elaboración de mejores estadísticas sobre las desigualdades que experimenta la población negra en Uruguay es un viejo reclamo de colectivos afro.
El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD, por su sigla en inglés) de las Naciones Unidas ha criticado al Estado uruguayo la falta de información al respecto.
“Entendimos que indagar sobre el tema carcelario es una necesidad para evidenciar los problemas más estructurales que enfrentamos”, dijo el coordinador de la Organización Social Salvador, Orlando Rivero, al semanario Búsqueda.
“La exclusividad racial del sistema judicial está atacando de una manera muy agresiva, de una manera muy violenta, y lo único que lo explica es el impacto del racismo en esa estructura, pero fundamentalmente en el sistema judicial”, denunció Rivero ante la Comisión de Educación y Cultura del Senado en julio último.
“Podemos decir que más de cuatro mil (27 por ciento de los presos) de quienes hoy están en el sistema penitenciario son fundamentalmente varones menores de 35 años y negros”, indicó.
El último censo nacional, en 2023, arrojó que el 10,6 por ciento de la población uruguaya se considera de origen afro.
La ONG Social Salvador estimó, en su informe ante el CERD ese año, que la tasa de prisiones para las personas afrodescendientes en Uruguay es de 720 cada 100 mil habitantes, mientras que para la población no afro es de 210 cada 100 mil.
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