Eisenkot, exjefe del Estado Mayor del Ejército israelí y líder del partido Yesh Atid, intentó restar importancia al respaldo público del presidente estadounidense Donald Trump a Netanyahu, considerado por numerosos israelíes una injerencia de Washington en los asuntos internos del país.
El mandatario estadounidense publicó en su plataforma Truth Social un mensaje en el que pidió votar por Netanyahu, conocido como Bibi, y afirmó que ambos deben terminar el trabajo iniciado en la guerra contra Irán.
El domingo, el portal de noticias Axios citó a fuentes estadounidenses e israelíes que señalaron que Netanyahu había solicitado recientemente a Trump un mayor respaldo público a su campaña electoral.
Según una fuente estadounidense citada por ese medio, la Casa Blanca interpreta los esfuerzos del primer ministro por conseguir el apoyo de Trump como una señal de desesperación y de preocupación por una posible pérdida de terreno en la contienda.
En declaraciones difundidas en la plataforma X, Eisenkot advirtió que las elecciones, previstas para el martes de esta semana, serán decisivas para el futuro, la identidad y la seguridad de Israel.
El opositor criticó además la difusión por Netanyahu de una imagen generada mediante inteligencia artificial que representaba una explosión nuclear sobre Tel Aviv, con la cual el primer ministro buscó alertar sobre las supuestas ambiciones atómicas de Irán.
Washington y Tel Aviv acusan a Teherán de desarrollar capacidades nucleares y misilísticas que amenazan a Israel y a sus aliados regionales. Irán, por su parte, sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos y niega que pretenda fabricar armas atómicas o amenazar a otros países.
Israel mantiene una política de ambigüedad sobre su arsenal nuclear, que no ha declarado oficialmente ni está sometido a las salvaguardias internacionales aplicables a instalaciones nucleares declaradas.
Por otra parte, el líder del partido opositor Yisrael Beiteinu, Avigdor Lieberman, informó que solicitó al fiscal general abrir una investigación penal contra Netanyahu por presunta traición, al considerar que intenta arrastrar al país a una guerra con Irán en vísperas de los comicios.
Durante las últimas semanas, Netanyahu ha advertido reiteradamente sobre la supuesta intención iraní de atacar Israel antes de las elecciones y ha reiterado su propósito de derrocar al Gobierno de Teherán.
El jefe del Ejecutivo, en el poder desde finales de 2022, también enfrenta un proceso judicial por presuntos delitos de corrupción, entre ellos soborno, fraude y abuso de confianza, que podrían acarrearle una condena de prisión si es declarado culpable.
En respuesta al respaldo de Trump, Eisenkot calificó al mandatario estadounidense de amigo de Israel y expresó confianza en que mantendrá una cooperación plena con cualquier dirigente elegido por la población.
Las encuestas sitúan al bloque opositor judío por delante del encabezado por el primer ministro, aunque sin los escaños suficientes para alcanzar por sí solo la mayoría parlamentaria.
Ambos bloques descartan hasta ahora formar una coalición con los partidos palestinos que aspiran a obtener representación en la Knesset, el parlamento israelí, donde se requieren al menos 61 de los 120 escaños para constituir gobierno.
Los comicios representan un momento crucial para Netanyahu, de 76 años, quien ha ocupado el cargo durante más tiempo que cualquier otro primer ministro israelí y dirige un Gobierno de derecha que sus críticos consideran el más extremista de la historia del país.
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