En una carta dirigida al pueblo brasileño, la organización considera que el resultado electoral trasciende la disputa entre candidatos y partidos, al representar, según su interpretación, la derrota de un proyecto de subordinación de Brasil y América Latina.
La misiva sostiene que la victoria tiene repercusiones en las luchas sociales del continente y del mundo. Asimismo, advierte que la derrota electoral no implica el fin de la actuación política de la extrema derecha.
“La lucha contra el fascismo y la extrema derecha no se decide solo en las elecciones o en los tribunales”, señala el texto, que defiende la continuidad de la organización y la participación ciudadana en las calles y las redes sociales.
El MST también expresa preocupación por lo que considera amenazas de Estados Unidos a la soberanía brasileña, mediante mecanismos diplomáticos, financieros, digitales y clandestinos, y alerta sobre la actuación de sectores conservadores en el Congreso Nacional.
Ante ese escenario, la organización plantea la necesidad de mantener la movilización para impulsar cambios institucionales y económicos.
Entre sus demandas figuran la reforma del Poder Judicial y del Legislativo, así como modificaciones a una política de tasas de interés que, a su juicio, favorece a los sectores más ricos y perjudica a los de menores ingresos.
La carta dedica especial atención a la reforma agraria, una de las principales reivindicaciones históricas del movimiento.
El MST pide a Lula que la distribución de tierras forme parte del legado de su nuevo mandato y reclama el asentamiento de las 100 mil familias que, según el documento, permanecen acampadas a la espera de una solución.
Además, demanda infraestructura para los asentamientos rurales y el desarrollo de la producción agroecológica, junto con el fortalecimiento de las agroindustrias vinculadas a la reforma agraria y a la agricultura familiar.
La organización considera que esas iniciativas pueden contribuir a generar empleos en las zonas rurales y promover el desarrollo de municipios pequeños.
También reclamó ampliar los programas de producción, adquisición y distribución de alimentos, así como fortalecer la educación en el campo, desde la alfabetización hasta la enseñanza superior.
El MST respaldó a Lula durante la campaña electoral y, tras su triunfo en la segunda vuelta del domingo frente al senador Flávio Bolsonaro, llama a mantener la unidad y la participación popular para impulsar las transformaciones que considera necesarias.
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