miércoles 28 de octubre de 2026

Fortalezas coloniales de Cuba que hablan

La Habana, 28 oct (Prensa Latina) Las fortalezas coloniales que aún hoy se conservan en Cuba se puede decir que hablan, pues sus piedras e historias están ahí con un susurro muy particular.

A más de 500 años de fundada La Habana (16 de noviembre de 1519), la capital cubana hoy muestra sus fortalezas coloniales con más brillo ante los ojos de miles de viajeros de todo el mundo.

Se trata de escenarios con mucha historia, muy bien conservados y por lo tanto uno de los atractivos más relevantes de La Habana, creados para proteger la Villa de San Cristóbal de los ataques de corsarios y piratas.

Precisamente, cada año en el aniversario de fundación de la ciudad, a la medianoche, habaneros y muchos turistas de todas partes celebran esa efemérides, con una tradicional ceremonia de darle 12 vueltas al árbol de Ceiba en una primigenia construcción, el Templete.

Buen ejemplo lo constituye, entre otros muchos baluartes, el Castillo del Morro, que recibe a aquellos que llegan por mar a la urbe.

El Castillo de los Tres Santos Reyes de El Morro, se posa sobre una alta roca a la entrada de la Bahía. Las obras duraron 40 años, iniciadas en 1589 y terminadas en 1630.

Por demás, el Castillo de la Real Fuerza comenzó su construcción en 1558 y terminaron sus obras 20 años después, en 1578.

La Punta, junto con El Morro, creó un fuego cruzado contra los atacantes. Se elevó en un saliente, y duró 10 años levantarlo, para terminarlo en 1600, 30 años antes que El Morro.

En tanto, el castillo de San Carlos de La Cabaña comenzó a erigirse en 1763 por orden de Carlos III. Plaza de 700 metros de largo, con un polígono de 450 metros de murallas de bellas líneas.

La Habana, con sus contrastes, también tiene castillos. Bastiones de una época colonial entre ataques de piratas y el deseo español de preservar su colonia. Todo ello quedó casi intacto y hoy se puede apreciar con facilidad.

Como ejemplo más distintivo está el Castillo de los Tres Santos Reyes de El Morro, sobre una alta roca a la entrada de la Bahía.

En la actualidad es un sitio para visitar; se llega en coche al cruzar el Túnel de La Habana.

El Morro, como simplemente se le conoce, tiene forma de polígono irregular, con gruesas murallas, se eleva a 40 metros sobre el nivel del mar y posee baluartes y salientes defensivos.

Y como hecho más distintivo, resultó enfrentar en 1762 a la escuadra inglesa que se apoderó de él y desde allí propició la toma de La Habana que duró 11 meses (hasta el 6 de julio de 1763).

Los viajeros distinguen hoy día por sobre la fortaleza su torre de 10 metros, su faro marítimo, que sirvió de atalaya y tuvo varios cambios: al principio alimentado por leña, en 1819 por aceite, en 1928 con acetileno y finalmente desde 1945 con electricidad.

Fortalezas soñadoras, fiesta cubana de los sentidos, espacios de fotografías.

mem/rfc

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