El jefe de Estado subrayó que esta acción forma parte de una práctica habitual del sistema de justicia que responde a la vocación humanista de la Revolución.
Durante una comparecencia con la prensa nacional, el mandatario explicó que esta medida se aplica a personas que han mantenido buena conducta durante el cumplimiento de sus sanciones, conforme a lo establecido en las normas legales cubanas.
Díaz-Canel advirtió que, como suele ocurrir en estos casos, es previsible que se produzca «intoxicación mediática, la búsqueda de relaciones con otros hechos, la distorsión» sobre los motivos de la decisión.
No obstante, reiteró que responde estrictamente a los procedimientos legales y al reconocimiento de una conducta favorable de los beneficiados.
En el encuentro con la prensa nacional, el mandatario respondió preguntas sobre diferentes temas de la realidad nacional y las relaciones con el exterior, incluidos detalles sobre conversaciones que se desarrollan con Estados Unidos para buscar resolver desacuerdos en beneficio de las relaciones bilaterales y de ambos pueblos, sobre la base del respeto a la soberanía, independencia y autodeterminación.
También se refirió a la compleja situación generada por el cerco energético que impone la actual administración de Estados Unidos a Cuba con el propósito de asfixiar económicamente al país y derrocar la Revolución.
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