La autoridad aseguró en declaraciones al canal estatal Bolivia Tv que esos cultivos sumaban unas 12 toneladas del estupefaciente.
Agregó que, según reportes de inteligencia policial, estos no serían los únicos dispositivos tecnológicos de este tipo construidos en el altiplano boliviano.
Morales informó acerca del operativo ejecutado por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en esta región del occidente del país andino amazónico, donde se comenzó a emplear con fines ilícitos este método habitual para el cultivo de hortalizas o legumbres.
Precisó que eran 12 viveros grandes de 50 x 20 metros; 15 de 30 x 15 metros, y nueve pequeños de 20 x 10 metros, equipados con sistemas de riego.
“Son plantas de aproximadamente dos metros y medio a tres que ya estaban listas para la cosecha, describió el representante del Ministerio Público.
Ratificó que, tras el operativo, se cuantificó más de 12 toneladas de marihuana que fueron destruidas, lo cual representa una grave afectación al narcotráfico.
Subrayó que las autoridades ya identificaron a los propietarios de los terrenos en los que se instalaron las carpas.
Lamentó el fiscal que, durante la intervención policial, se registraron actos de violencia por parte de comunarios de la zona.
“En el último momento, se pudo verificar que grupos de personas habrían lanzado cachorros de dinamita en contra de los funcionarios”, dijo al canal estatal de televisión.
Según se conoció, las operaciones de inteligencia ya detectaron un mayor número de carpas solares en zonas aún más alejadas del área de intervención.
Por tal motivo, se trabaja en la planificación de nuevos operativos, aunque no se han proporcionado mayores detalles para no entorpecer las pesquisas, concluyeron las fuentes
Este golpe al narcotráfico acontece en medio de una ofensiva gubernamental contra este flagelo, que tuvo como momento culminante el último fin de semana la captura y expulsión hacia Estados Unidos del narcotraficante más buscado de Sudamérica, Sebastián Marset, mientras continúan las investigaciones en busca de las personas que colaboraron y protegieron a este criminal.
Por su parte, el comandante General de la Policía Boliviana, Mirko Sókol, aseguró que las pesquisas continuarán para dar con el paradero de estos cómplices del capo de origen uruguayo, quien estableció su base de operaciones en el departamento de Santa Cruz.
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