Los alumnos del principal campus de la UPR, en Río Piedras, cerraron sus portones, al igual que los del recinto de Mayagüez (occidente), que permanecerán en paro hasta el sábado, aunque algunos toman clases virtuales.
El campus de la sureña ciudad de Ponce también se propone ir a un paro, aunque los dirigentes estudiantiles anticiparon que será por 14 días.
Esta situación se profundizó luego que la Jordán Conde, que viene de una institución privada, decidiera forzar la salida de al menos cinco de los rectores de los once recintos que tiene la UPR, como parte de maniobras de la gobernante de Puerto Rico, Jenniffer González, de asumir el control de la casa de altos estudios.
“No existe tal crisis, de hecho hubo nombramientos inmediatos cuando se removieron los rectores”, estableció la presidenta de la UPR, quien anticipó que a través del diálogo alivianará la situación “para entender cuáles son las propuestas concretas que tiene el estudiantado”.
Contrario a lo planteado por algunos dirigentes estudiantiles, miembros del Senado Académico, Jordán Conde describió como “muy productiva” la reunión que sostuvieron en la víspera.
“Me encantó poder ver a los estudiantes”, afirmó acerca de la reunión con los dirigentes estudiantiles, quienes le imputan tomar “decisiones arbitrarias” al forzar en días recientes la salida de cinco rectores. Recordó que se trata de posiciones “de confianza de libre remoción”.
Jordán Conde aseguró que su administración se propone la reconstrucción del deteriorado campus de Río Piedras, para lo que dispone de 250 millones de dólares, que se emplearán con esos fines este año y el próximo.
mem/nrm













