El presidente de la Anaic, Marco Papacci, reelecto en este evento, recordó en el discurso de clausura que en esta jornada se celebra el aniversario 65 de esa organización, creada el 19 de abril de 1961, mientras Cuba enfrentaba una invasión mercenaria por Playa Girón, donde se le propinó la primera gran derrota al imperialismo yanqui en América.
Se eligió en este congreso una nueva Junta Directiva, con 35 integrantes, y se renovó el secretariado nacional, que dirigirá a la asociación en los próximos cuatro años.
Lo que concluyó, según dijo Papacci, no fue solo el congreso de la Anaic, sino “una poderosa demostración de cómo, después de 65 años, la solidaridad con el pueblo cubano permanece viva, apasionada y políticamente relevante”.
Se rindió homenaje al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en el centenario de su natalicio que se conmemora el próximo 13 de agosto y, sobre la base de su pensamiento y su obra, este encuentro “fue un momento para la reflexión, pero sobre todo para trazar el rumbo futuro”, significó.
Participaron 140 delegados, electos en asambleas efectuadas en los 77 círculos con que cuenta la Anaic, e hicieron uso de la palabra 25 de los mismos, en nombre de los casi cuatro mil integrantes de la agrupación, quienes reafirmaron la decisión de apoyar a Cuba “no por retórica”, sino “por convicción política, ética y cultural”, aseveró.
Se hizo un analisis de la compleja situación internacional, de las acciones del actual gobierno estadounidense para recrudecer el bloqueo económico y sus amenazas de agresión a la isla, a la vez que se evaluaron nuevas propuestas solidarias de intercambio, cooperación y movilización, indicó.
Los mensajes de saludo de autoridades locales, partidos políticos, sindicatos, movimientos y asociaciones demostraron que la perspectiva cubana, la defensa de Cuba, de su soberanía nacional y la lucha contra el bloqueo “no son patrimonio de unos pocos, sino una bandera compartida por amplios sectores de nuestro país”, consideró.
Por otra parte, los importantes mensajes recibidos de instituciones, organizaciones de masas y asociaciones de amistad cubanas, “nos recordaron que nuestra amistad no es un gesto simbólico, sino una relación concreta, conformada por personas, proyectos y decisiones cotidianas”, expresó.
En sus intervenciones, el embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero, y el director del Departamento Europa del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), enfatizaron “la trayectoria ejemplar, sostenida y destacada” en el respaldo a su país de la Anaic, a la que entregaron, en nombre de su gobierno, la Orden de la Solidaridad.
También se concedió la Medalla de la Amistad a Rocco Sproviero, secretario del círculo de esa asociación en la ciudad de Turín, de la norteña región de Piamonte, por “una trayectoria que no ha conocido descanso ni claudicaciones en defensa de Cuba”.
“Cuba siempre podrá contar con la solidaridad incondicional de la Anaic” y de todos los que en este país creen en un mundo diferente, mejor, aseguró Papacci en las palabras finales de este congreso, celebrado en el marco del aniversario 65 de esa asociación, y del centenario del natalicio del Comandante en jefe, Fidel Castro.
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