Por Fausto Triana
Mikel Arteta lleva las riendas del Arsenal de Inglaterra y Luis Enrique Martínez del París Saint Germain (PSG), una confirmación del prestigio alcanzado por los técnicos españoles del balompié en Europa.
De 44 años, oriundo de Donostia/San Sebastián, en el País Vasco, Arteta fue futbolista con extensa carrera desde su ciudad natal, pasando por el Barcelona sin llegar al equipo grande, el propio PSG, el Rangers escocés, la Real Sociedad hasta firmar con el Arsenal en 2011.
Como centrocampista y capitán de los “gunners” llegó a hilvanar cuatro títulos hasta su retiro en 2016. Poco después, en 2019, asumió la dirección técnica del equipo en remplazo del mítico Arsene Wenger.
Asturiano, de Gijón, Luis Enrique cumplirá este viernes 56 años y cuenta con una experiencia más dilatada que Arteta como entrenador, con el placer de levantar dos Orejonas, una con el Barcelona y otra con el PSG el pasado año.
Fue también mediocampista y delantero desde sus inicios en el Sporting de Gijón, pasando por el Real Madrid, donde obtuvo varios títulos, pero sobre todo con el Barcelona, con el cual logró numerosos trofeos. Luego asumió como entrenador de los culés y llegó a alcanzar una Champions.
Además, fue integrante de la selección nacional de mayores, con medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, tres mundiales y una Eurocopa.
También asumió como DT de la Roja hasta 2022 con la Copa del orbe de Qatar.
Si existe alguna similitud entre Arteta y Luis Enrique es que ambos imprimieron un sello personal a sus respectivos equipos. Con el Arsenal, el vasco ha logrado un trabajo consistente y vuelve a una final de Champions tras 20 años de ausencia.
Es un conjunto coral en su juego, con acento en la defensa, solidez en el mediocampo y eficacia en el ataque. Nombres propios tiene de sobra, Raya, Saliva, Gabriel, Rice, Odegaard, Martinelli, Gyokeres, Saka (…).
Del otro lado, muchos aseguran que Luis Enrique ha configurado un PSG de autor. Tras la salida de Kylian Mbappé, antes de Lionel Messi y Neymar Junior, le dio un vuelco al estilo en su segunda temporada al frente del elenco parisino.
Todos corren, todos defienden y el propio técnico se guarda individualizar. La fórmula le ha dado resultados y la directiva del PSG está encantada con Luis Enrique.
Fue pilar, de cualquier forma, en el logro de un jugador talentoso, pero que no terminaba por escalar la cima, Ousmane Dembelé. Ya fue Balón de Oro en 2025 y hoy es figura del PSG junto a Kvaratskhelia, Doué, Vitinha, Joao Neves y Nuno Mendes y Pacho.
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