Este 28 de mayo, el embajador del Gran Ducado de Luxemburgo en la Federación de Rusia, Thomas Reisen, fue convocado a la Cancillería rusa que protestó enérgicamente por la exhumación, el pasado 19 de mayo en Luxemburgo, de los restos de Andriy Melnyk y su esposa para darles sepultura solemne en Ucrania», anunció el ente diplomático.
Según la Cancillería rusa, la exhumación y el posterior traslado de restos mortales no habrían podido realizarse sin el visto bueno de las autoridades luxemburguesas.
A Ucrania se trasladaron los restos de un secuaz de Hitler y criminal de guerra, responsable de masacres de civiles motivadas por el odio étnico, señaló la cartera diplomática en su sitio web.
Y agregó que Rusia ve en estas acciones de las autoridades luxemburguesas un desprecio por la memoria histórica de los millones de víctimas de la Segunda Guerra Mundial y connivencia de la glorificación de los nazis y sus colaboradores.
En este sentido, el ministerio señaló nuevamente «el carácter neonazi del régimen de Kiev, cuya existencia es financiada exclusivamente por sus aliados occidentales, incluido Luxemburgo».
Los restos de Andriy Melnyk y su esposa Sophia llegaron a Ucrania el 21 de mayo y fueron enterrados el 25 de mayo en el cementerio militar de Kiev, tras una misa fúnebre que tuvo lugar dos días antes en la principal catedral de la Iglesia greco-católica ucraniana con la asistencia de altos cargos del actual gobierno.
El 26 de mayo, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí lamentó la celebración de un entierro oficial en Ucrania del líder colaboracionista y calificó de inaceptable ignorar la verdad histórica y la memoria de las víctimas asesinadas por los nazis y sus cómplices.
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