La Cancillería afirmó que los parlamentarios ignoraron las preocupaciones expresadas por Beijing y realizaron el viaje en calidad de legisladores.
De acuerdo con el comunicado, durante la estancia sostuvieron encuentros con varias figuras políticas locales, al tiempo que sus actividades recibieron amplia cobertura en medios de comunicación.
Según la fuente, esas acciones generaron un impacto político negativo y enviaron señales erróneas a las autoridades del Partido Progresista Democrático de Taiwán y a las fuerzas favorables a la independencia de la isla.
El Ministerio de Relaciones Exteriores indicó que la conducta de los legisladores violó el principio de una sola China e interfirió en los asuntos internos del país.
De acuerdo con la legislación de la República Popular China, Beijing decidió aplicar medidas restrictivas, incluida la prohibición de entrada, contra las personas involucradas.
La representación diplomática en Nueva Zelanda subrayó que el principio de una sola China constituye un consenso ampliamente aceptado por la comunidad internacional, una norma básica de las relaciones internacionales y la base política de los vínculos entre estas dos naciones.
Asimismo, afirmó que en el contexto actual, marcado por lo que calificó como desafíos de las autoridades taiwanesas y su promoción de la independencia de la isla, resulta aún más importante respetar estrictamente ese principio.
Beijing se opone de manera constante a las visitas a Taiwán de miembros de órganos legislativos de los países que mantienen relaciones diplomáticas con Beijing, incluida Nueva Zelanda.
China considera a Taiwán una parte inalienable de su territorio y exige que los países con los que mantiene relaciones diplomáticas respeten el principio de una sola China, fundamento de sus vínculos bilaterales y posición respaldada por diversas resoluciones y prácticas internacionales.
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