La presencia del titular de Defensa en este tipo de operativo junto a altos cargos militares marca una participación más activa de esa cartera en la neutralización de las marchas y bloqueos que diversos sectores sociales mantienen desde hace 36 días en más de un centenar de puntos de seis departamentos con el reclamo de que renuncie el presidente Paz.
Critican los movilizados, que en su primer semestre de mandato el dignatario torció el rumbo de sus promesas de la campaña electoral, en favor de los sectores oligárquicos.
Pese a la reapertura de esta carretera, las autoridades reconocen que persisten focos de conflicto en otras regiones.
Según la cartera de Defensa, la intervención en Río Abajo permitió retirar puntos de bloqueo instalados en el sector y garantizar nuevamente el tránsito de personas, vehículos de carga y productos esenciales, entre ellos alimentos, combustibles y otros insumos destinados a los mercados paceños.
Defensa informó que esta vía es considerada estratégica debido a que conecta a La Paz con zonas productoras de Río Abajo, una región clave para el abastecimiento de verduras, frutas y otros productos de la canasta familiar.
El operativo encabezado por Justiniano en Río Abajo ocurrió tras una serie de acciones del Gobierno orientadas a neutralizar a las fuerzas sociales movilizadas. Resaltan entre ellas la aprehensión de varios dirigentes como el encarcelado preventivamente por seis meses líder vecinal paceño en la prisión de San Pedro Justino Apaza, acusado de promover los bloqueos; y de las afines a Evo Morales exsenadora aymara Simona Quispe y la líder de la Federación Carrasco, Yesenia Vargas.
Paralelamente, el Senado aprobó la víspera en primera y segunda lectura el Proyecto de Ley de reglamento de Estado de Excepción y remitió a la Cámara de Diputados esa normativa que abre puertas a un mayor grado de represión contra marchistas y bloqueadores por parte de las Fuerzas Armadas.
ro/jpm













