Para ello, el Gobierno de Estados Unidos comete un acto de genocidio que impone terribles limitaciones a la vida de nuestro pueblo, denunció anoche el presidente cubano al hablar en el acto de conmemoración por el 95 cumpleaños del líder de la Revolución Raúl Castro y el Aniversario 65 del Ministerio del Interior.
Al acto, celebrado en el teatro Karl Marx de La Habana, asistió el general de Ejército, Raúl castro, quien el pasado 3 de junio cumplió 95 años.
Díaz-Canel sostuvo que no puede llamarse de otra forma que crimen de lesa humanidad la manera perversa en que Estados Unidos ejecuta contra Cuba un plan dirigido a provocar una crisis humanitaria, con los graves efectos que ya comienzan a apreciarse en niños, ancianos, embarazadas, discapacitados y, en sentido general, en todo el pueblo sin excepción.
Manifestó que el bloqueo energético que la administración de Donald Trump implementó el 29 de enero pasado, mediante una Orden Ejecutiva, es un acto de crueldad extrema por sus implicaciones humanitarias
Reiteró que, en los primeros cinco meses del año, Cuba solo ha recibido un barco de combustible, de 40 que habría demandado en ese período, y que, a pesar de no cubrir a plenitud las necesidades, fue suficiente para evidenciar cuánto cambiaría la realidad del país sin esa aberrante prohibición.
Denunció que a la Casa Blanca no le bastó con el bloqueo total a los combustibles y el pasado 1 de mayo, tras una contundente demostración de apoyo popular a la Revolución, anunció una nueva Orden Ejecutiva cargada de amenazas, de sanciones, decomisos y multas a cualquier empresa, banco, institución o persona que comercie o invierta en Cuba, y que suministre a la isla hasta los más elementales insumos alimenticios, de medicinas y aseo.
Explicó que la reacción de varias empresas que abandonan Cuba por estos días es fruto de las medidas de coacción del Gobierno estadounidense.
“Han desatado ese terror global sobre la base otra gran mentira: la criminalización de un sistema empresarial cubano como el GAE. Sin presentar una sola prueba o evidencia han montado una historia de corrupción y favorecimiento millonario de unos pocos, que solo cabe en sus cabezas viciadas”, subrayó.
El dignatario sostuvo que el ataque al GAE no es casual, no es una campaña mediática más. «Apuntan contra un sistema de empresas porque saben de su efectividad frente al permanente cerco económico de Estados Unidos contra el pueblo cubano. Son notables las contribuciones de sus empresas al desarrollo socioeconómico del país», puntualizó.
Expresó que es el mismo diseño con que se persigue la colaboración médica cubana, sobre la base de falacias infames dirigidas a cortar una importante fuente de financiamiento del Sistema de Salud Pública, gratuito y universal, profundizando el bloqueo hasta límites insostenibles y cuyos costos se miden en vidas humanas.
Denunció que mientras está en marcha este genocidio contra el pueblo de Cuba, sus ejecutores mienten descaradamente al mundo negando sus crímenes.
«Mienten con tal desfachatez, que ni siquiera son capaces de justificar o convencer de sus mentiras a los representantes de esa nación ante el Congreso federal, donde por estos días, expresó, se ha hecho visible el carácter falaz, inmoral y corrupto de la camarilla gobernante implicada en el despojo de recursos financieros y bienes de otras naciones e incluso de sus propios contribuyentes».
El mandatario expresó que no teniendo explicaciones o respuestas convincentes que dar a sus legisladores, pretenden distraer la atención con acusaciones contra Cuba, alertó.
Expresó que sobre los dirigentes cubanos y sus familiares se destilan toneladas de odio y mentiras con el propósito también de confundir, distorsionar la realidad, desprestigiar y desorientar al pueblo y a la opinión pública mundial para justificar sus guerras de rapiña.
Recordó que con mentiras iniciaron una guerra contra Irán, alegando que estaba a punto de fabricar armas nucleares, sin una sola prueba, a pesar de que los organismos internacionales encargados descartaron esa posibilidad.
Y con más mentiras, dijo, se pretende construir un pretexto para una agresión militar a Cuba, sobre la base del ridículo y patético relato de que este pequeño archipiélago, bloqueado y empobrecido a golpe de medidas coercitivas unilaterales, es una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Sostuvo que es así como actúa el imperio: “no solo destruye, sino que además construye el relato para que la destrucción parezca merecida o inevitable”, añadió.
Con tal propósito, denunció, difunden las imágenes imprecisas de unas bases chinas o rusas que no existen en Cuba, lo que confirma la fabricación desesperada de planes para atacarnos, expresó el mandatario.
Afirmó que la mayor crueldad del bloqueo es su permanencia prolongada en el tiempo. «Y la mayor ofensa a Cuba que lo sufre y al mundo que lo rechaza es el cínico intento de imponer una narrativa inversa: la del Estado fallido como culpable», agregó.
Aseguró que tan perverso es el propósito de desestabilizar al país mediante la asfixia económica como su falso relato acompañante, que invierte la causa de los problemas para invisibilizar a los verdaderos culpables. El jefe de Este expresó que el país no cierra los ojos ante sus propias insuficiencias, pero nunca podrá funcionar con normalidad un Estado al que se le niega o dificulta la posibilidad de importar alimentos, medicinas, combustible y repuestos, al bloquear sus finanzas internacionales e impedirle acceder a créditos o comerciar libremente, amenazando a terceros.
Esos obstáculos y dificultades, dijo, se transforman en largos e insoportables apagones, en desabastecimiento de medicinas, alimentos y otros insumos, bajos niveles de producción, crisis profunda en la transportación de pasajeros dentro y fuera del país, caída del turismo, elevada migración, y el coro imperial con sus voceros locales culpando al supuesto “Estado fallido” y, por extensión, al socialismo, de todo lo que funciona mal o no funciona.
Lo que el imperio llama Estado fallido es, en realidad, afirmó Díaz-Canel, un Estado agredido y negado a rendirse.
Alertó que el Gobierno de los Estados Unidos realiza todos los esfuerzos posibles por conducir al país hacia un escenario de crisis, de colapso, mediante desajustes económicos, carencias materiales y privaciones de las necesidades más básicas del pueblo en su vida cotidiana.
“Es un castigo colectivo que busca doblegar y poner de rodillas a toda una nación que, pese a los difíciles momentos que vive, no renuncia a su independencia ni cede ante las pretensiones de convertir a Cuba en un Estado tutelado por ellos”, aseveró.
Reiteró que Cuba quiere la paz, no provoca, no agrede ni desafía, y seguirá apostando por un clima de entendimiento con Estados Unidos sobre la base del respeto mutuo, a pesar de las diferencias.
Aseguró que, si la patria es atacada, ¡Cuba responderá en legítima defensa! “Y si intentan entrar, que no quepan dudas que habrá combate decidido y firme”.
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