La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, respondió así a recientes declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien señaló que la UE continuará el diálogo con Beijing sobre los desequilibrios comerciales y planteará la preocupación por el ingreso de productos considerados excedentarios.
La vocera señaló que «si existe exceso o escasez, los consumidores tienen su propio criterio» y afirmó que los productos que responden a la demanda, con buena calidad y precios competitivos, reciben naturalmente la aceptación del mercado.
Mao subrayó que la estructura del comercio entre China y la Unión Europea es el resultado de las necesidades del mercado y de las ventajas complementarias entre ambas partes.
La portavoz sostuvo que el intercambio comercial beneficia tanto a consumidores como a proveedores y afirmó que «no puede existir compra o venta forzada, sino una elección en ambos sentidos y un beneficio mutuo».
La funcionaria expresó además que, ante la reciente ola de calor registrada en Europa, productos chinos como acondicionadores de aire, ventiladores y sombrillas multifuncionales para protegerse del sol registraron una elevada demanda entre los consumidores europeos.
Mao instó a los dirigentes del bloque a evaluar de manera objetiva las relaciones económicas y comerciales entre ambas partes y a abandonar la mentalidad de «si uno gana, el otro pierde», con el propósito de ampliar los beneficios de la cooperación.
China y la Unión Europea mantienen una de las mayores relaciones comerciales del mundo, con un intercambio diario de bienes y servicios valorado en miles de millones de dólares, aunque en los últimos años ambas partes han sostenido diferencias en torno al acceso a los mercados, los subsidios industriales y la política comercial.
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