Desde Tarapacá hasta Antofagasta determinados establecimientos y jardines infantiles permanecerán cerrados debido a las labores de evaluación de la infraestructura por las correntadas y vientos fuertes asociadas al mal tiempo.
Aunque la medida no es generalizada para todas las comunas del norte, en muchas de ellas las escuelas no abrirán sus puertas.
Un caso particular ocurre en Tocopilla, de la región de Antofagasta, la más afectada por el evento climático y que fue declarada por el gobierno central en estado constitucional de catástrofe ante la magnitud de los daños.
Varias quebradas se activaron por las inusuales precipitaciones y arrastraron rocas y sedimentos asentados allí durante años.
Las imágenes mostraron cómo el poderoso torrente arrastró cuesta abajo a automóviles y camiones de mediano tamaño, además de dejar toneladas de barro a su paso.
El 60 por ciento de las viviendas resultaron afectadas, por lo cual este viernes la población está abocada a la limpieza, sobre todo porque el calor habitual de la zona secará y endurecerá el barro y luego será muy difícil retirarlo.
En Tocopilla toda la actividad docente estará paralizada por varias razones, entre ellas que muchas escuelas también sufrieron afectaciones y numerosos maestros o padres de familia tuvieron daños en sus casas y trabajan con ayuda de vecinos y voluntarios en la reparación.
Por otra parte, las principales carreteras desde y hacia la comuna están cortadas o bloqueadas, lo cual impide el desplazamiento de profesores y asistentes que viven en comunas aledañas.
El pronóstico meteorológico para la semana próxima en el norte del país indica un retorno a condiciones secas, estables y sin lluvias.
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