El fenómeno astronómico del eclipse total de Sol, que se pudo ver en España el pasado 12 de agosto, demuestra el enorme potencial del turismo de fenómenos astronómicos, lo que llamó mucho la atención a los viajeros del Reino Unido.
En Soria, el eclipse disparó un 350 por ciento el turismo internacional, y en Castellón, más de 80 mil personas de 36 países se congregaron para vivirlo desde las playas.
Según datos de ONU Turismo, el «efecto eclipse» está haciendo emerger un nuevo producto turístico. La fiebre ya se desata para el próximo gran evento, el «eclipse del siglo» en Egipto, previsto para agosto de 2027.
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