En un comunicado, dicho organismo advirtió que el fenómeno, que dejó cientos de muertos y miles de desaparecidos, provocó también daños a la infraestructura y los sistemas de saneamiento, lo cual aumenta el riesgo de la transmisión de enfermedades como el dengue y el tifus.
Además, señaló que muchas de las familias afectadas fueron trasladadas a centros de acogida abarrotados, donde se dificulta mantener prácticas seguras de higiene.
Ante ese escenario, Unicef entregó suministros para aproximadamente 19 mil personas de Rasuwa y Nuwakot, territorios que se encuentran entre los más afectados.
Entre esos artículos se encuentran kits de higiene, lonas y botellas de solución para tratamiento de agua.
El organismo precisó que trabaja con las autoridades gubernamentales de Nepal e informó que los daños causados a carreteras, puentes y redes de telecomunicaciones dificultan la entrega de la ayuda.
Unicef estima que al menos 19 escuelas fueron afectadas, de las cuales ocho están completamente destruidas, en tanto más de 10 mil niños en edad escolar necesitan apoyo psicosocial inmediato y acceso a espacios seguros de aprendizaje.
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