La propuesta de enmienda constitucional (PEC) sobre el tema fue aprobada este miércoles por la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara Alta, pero no llegó al pleno esta semana, pese a los llamados del Gobierno para acelerar su tramitación.
Poner fin a la escala 6×1, que implica trabajar días consecutivos y descansar uno, es una prioridad del Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva y una de las principales reivindicaciones del movimiento sindical del país, como parte de las iniciativas para reducir la jornada laboral y ampliar el período de descanso de los trabajadores brasileños.
Alcolumbre, de Unión Brasil, dio a conocer que la votación sobre la PEC será después de los comicios al responder este jueves a una petición del senador Paulo Paim, del Partido de los Trabajadores, uno de los principales defensores de la reducción de la escala.
El presidente del Senado afirmó que Paim estará en la Cámara para votar la propuesta después de las elecciones, luego de que el senador petista reclamara la aprobación de la materia durante la actual legislatura.
Paim concluirá su mandato como senador al término de este periodo, por lo que ha insistido en que el Congreso complete la tramitación de la iniciativa antes de su salida.
De acuerdo con el portal Brasil 247, dirigentes oficialistas reconocieron que la propuesta no contaba esta semana con los votos necesarios para avanzar en el pleno, pese a que el Gobierno de Lula había respaldado su tramitación.
El secretario general de la Central Única de los Trabajadores (CUT), Sergio Nobre, sostuvo que la propuesta no fue llevada al pleno debido a la actuación de empresarios y senadores vinculados al bolsonarismo.
Nobre señaló particularmente al legislador Rogério Marinho, del Partido Liberal, coordinador de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro, a quien acusó de haber interrumpido su agenda electoral para actuar contra la aprobación de la medida.
En declaraciones en redes sociales, el dirigente sindical afirmó que la CUT continuará movilizada para lograr que se reduzca la jornada laboral y llamó a que la votación tenga lugar en septiembre.
La PEC, que ya fue aprobada en mayo en la Cámara de Diputados, necesita el aval de al menos 49 senadores en dos turnos de votación para recibir la luz verde del Congreso.
Esta iniciativa contempla reducir la jornada semanal de las actuales 44 a 40 horas laborables, sin disminución salarial, con dos días de descanso, uno de los cuales debe ser preferiblemente el domingo.
mh/mar













