Durante un acto en Teherán, el mandatario se refirió a los contactos entre ambos países mediante intermediarios y sostuvo que Irán no busca la guerra, pero tampoco cederá ante lo que calificó de arrogancia.
«No se pueden cerrar todas las puertas y amenazar, y al mismo tiempo hablar de negociaciones», expresó Pezeshkian.
El jefe de Estado subrayó que el reconocimiento por Washington de los derechos del pueblo iraní, el abandono de esa retórica y el cese de los ataques permitirían a las partes sentarse a la mesa de diálogo.
Asimismo, insistió en la necesidad de que los acuerdos firmados sean respetados hasta su cumplimiento y acusó a Estados Unidos de violar un pacto suscrito previamente.
El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra Irán, que respondió con acciones contra territorio israelí y objetivos que identificó como instalaciones militares estadounidenses en países árabes.
En junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento e iniciaron negociaciones que posteriormente fracasaron por desacuerdos relacionados con las garantías para la libertad de navegación y la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta fundamental para el transporte de energía y mercancías.
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