Practicaba voleibol pero tuve que escoger y me quedé con el judo, declaró a Prensa Latina luego de imponerse en la división de 57 kilogramos.
La judoca se mostró muy feliz por este resultado, porque ha venido trabajando con mucho interés, con altos y bajos pero por buen camino.
Soy la primera deportista de la familia, ellos han sido el pilar más importante para llegar hasta acá, y la decisión fue gracias a un tío que quiero mucho (Yony), fue que por quien me incliné por el judo, explicó.
Aunque ya venía avalada por la presea de plata en los Juegos Suramericanos de Asunción 2022, la oriunda de la ciudad de Paita, en el departamento de Piura, cree que todavía está empezando en este arte marcial.

Realmente pienso en el ciclo siguiente, sé que tengo que esforzarme bastante para cubrir ese camino, pero venimos trabajando muy duro en el judo peruano en general, es un trabajo en equipo que va dando resultados, aseguró.
Próximamente Flores estará en el Campeonato Panamericano en Brasil y en otro Abierto en Lima, que ya ganó el pasado año, pero sus sueños van más lejos.
Nos toca prepararnos con luz larga, los Panamericanos de 2027, por ejemplo. Es muy fuerte, hay mucha competencia en mi división porque todas trabajan para alcanzar resultados importantes, advirtió.

Ya sus esfuerzos no persiguen un balón de voleibol, pero la meta sigue estando bastante alta, como esa malla que le queda tan lejos.
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