Para Ana Gámez, miembro de la Asociación de Mujeres por la Equidad de Género y la Autonomía (MEGA), este es un caso que merece un análisis profundo porque revela aspectos de bloqueo de participación política.
Al momento de inscribir binomios se supone que ambos forman parte de un mismo Ejecutivo, y por eso es que luego se puede hablar de violencia política por cuestiones de género, cuando se empieza a limitar el trabajo de las mujeres en el cargo en el que se encuentran, manifestó Gómez.
La pasada semana, Abad culpó a Noboa por la demanda en su contra impuesta por el consejero de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs), Juan Esteban Guarderas.
Guarderas acusa a Abad por una presunta infracción electoral, por haber hecho precampaña electoral en 2022, cuando tenía aspiraciones para ser candidata a la Alcaldía de Cuenca.
Grave lo del señor Guarderas y él sabe. Lo han visto entrando y saliendo de la Presidencia porque aquí todo se sabe, comentó Abad al diario La Hora y culpó a Noboa de estar detrás de esta denuncia.
La segunda jefa del Ejecutivo, quien se desempeña como embajadora de paz en Israel, también reveló que Estados Unidos retiró su visa sin dar mayores detalles.
De acuerdo con la vicepresidenta ecuatoriana, este retiro de la visa tendría relación con el proceso judicial que enfrenta su hijo, Francisco Barreiro, por presunta oferta de tráfico de influencias en la Vicepresidencia.
La funcionaria calificó de «hostigamiento» las acciones del Gobierno para que renuncie, y así no tener que encargarle la presidencia cuando Noboa haga campaña para las elecciones presidenciales de 2025, dijo.
El pasado 8 de diciembre, Abad viajó a Israel para desempeñarse como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria en Tel Aviv y colaboradora para la paz, según la orden de Noboa, nombramiento que cuestionaron la funcionaria y diversas organizaciones políticas y de derechos humanos.
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